El silencio detrás del crimen de Andrey

Por Ronald Solano Jiménez

La familia denuncia desinformación y abandono institucional.
Expertos advierten un estado de indefensión legal y emocional.

El 14 de septiembre de 2024, en plena vía pública y mientras compraba papas fritas, Andrey recibió un disparo en la cabeza en Sabanilla de Alajuela, cerca de las 09:00 pm y fallece en el Hospital México al iniciar el 15 de setiembre . Desde entonces, su familia denuncia falta de información por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), señalando retrasos en las respuestas del investigador asignado y ausencia de explicaciones claras sobre el estado del expediente.

Un expediente que no habla

El silencio institucional pesa tanto como la pérdida. Don Felo y doña María —padres de Andrey— junto a sus siete hijos, atraviesan un duelo atravesado por la incertidumbre. Aseguran que, aunque han intentado comunicarse con el investigador del caso, las respuestas tardan días y no aclaran avances ni próximos pasos procesales.

El máster en derecho penal Jorge Horacio Jiménez es categórico: la familia se encuentra en un estado de indefensión. Según la legislación costarricense, explica, las víctimas tienen derecho a ser informadas de manera oportuna y clara sobre el desarrollo de la investigación.

El especialista detalla que el expediente judicial se divide en dos dimensiones. Por un lado, la fase administrativa, que documenta el tiempo y las diligencias invertidas en la investigación. Por otro, el expediente que se presenta ante la Fiscalía, donde deben incorporarse pruebas y señalarse las personas que eventualmente podrían ser imputadas. Negar o retrasar el acceso efectivo a esta información, sostiene, vulnera derechos fundamentales reconocidos por el ordenamiento jurídico.

Ante la falta de claridad, este medio envió una solicitud formal al departamento de prensa del OIJ para gestionar una entrevista tanto con el investigador asignado como con su superior jerárquico, con el fin de conocer las razones detrás de la aparente ausencia de comunicación fluida.

El duelo que no espera sentencias

Pero más allá del trámite judicial, el dolor sigue su curso. El doctor en psicología clínica Dagoberto Solano advierte que no todas las pérdidas son iguales. Cuando la muerte proviene de un acto violento, explica, el proceso de duelo se vuelve más complejo y prolongado.

“La judicialización no debe ser la única vía para buscar cierre”, señala el especialista. La espera de resultados procesales puede congelar emocionalmente a las familias, que depositan en el sistema de justicia la esperanza de respuestas que muchas veces tardan en llegar.

Andrey era el menor de ocho hermanos. Su ausencia no solo dejó una silla vacía en la mesa familiar; dejó una herida abierta que se profundiza cada vez que el teléfono no suena o cuando las respuestas llegan incompletas.

Al cierre de esta edición, el martes 17 de febrero de 2026, el OIJ ya entregó una copia del expediente Juan Villaney, hermano mayor de la víctima. Sin embargo, el documento —según la familia— abrió más interrogantes de los que resolvió. No obstante, la solicitud de respuestas para la prensa continúa en silencio.

La justicia no se mide solo en sentencias. También se mide en la capacidad de escuchar a quienes quedaron esperando respuestas.


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